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DIDRACMA SÍCULA DE LA CECA DE GELASEMIUNCIA. ROMA. REPÚBLICA. ANÓNIMACOPIA DECIMONÓNICA DE TREMIS ACUÑADO EN LA CECA DE TOLEDO POR RODRIGOTHALER DE SAXE-WEIMAR ACUÑADO POR MATIASOCHO REALES PERUANOS RESELLADOS POR FERNANDO VII PARA CIRCULAR EN FILIPINASOCHO REALES DE FELIPE III ACUÑADO EN SEGOVIADENARIO ROMANO DE CÉSARDENARIO IBÉRICO DE TURIASOAS IMPERIAL DE NERÓNREAL DE LOS REYES CATÓLICOSDUCATÓN DE FELIPE IVREAL DE PEDRO I DE CASTILLAMONEDA JAPONESA CONTEMPORÁNEACUATRO REALES DE JOSÉ I DE ESPAÑAVEINTE REALES DE ISABEL II DE ESPAÑABRONCE DE LA REVOLUCIÓN FRANCESAMONEDA CANTONAL SUIZABRONCE BAJO IMPERIAL ROMANOMONEDA GALA DE POTÍNDALER DE BRONCE SUECO

Una de las aficiones más destacadas del XVII Marqués de Cerralbo, y que compartía con su hijo político Antonio del Valle, Marqués de Villa Huerta, es la numismática. En las más de 23.000 piezas de la colección, de las cuales una parte pertenece a Villa Huerta –identificables al llevar las iniciales VH delante del número de inventario– podemos apreciar su interés por la Historia, en concreto por la Antigüedad, por la moneda de su época, tanto moderna como contemporánea, y también por la medalla.


En un recorrido por su monetario nos detenemos en la Antigüedad dónde cabe diferenciar una serie de grupos. El conjunto de moneda griega y púnica, con ejemplares postalejandrinos y moneda provincial oriental. Por otro lado la moneda romana republicana, con algunos denarios de finales del siglo I a. C. o la hispánica, formada fundamentalmente por bronces de las cecas de Eméritas, Gades, Colonia Patricia e Itálica, y por último, lo más destacable, la moneda imperial, que es, sin duda, uno de los bloques más numerosos de su colección. Dentro del Alto Imperio destacar algunos sestercios de Claudio, Vespasiano o Gordiano, o del Bajo Imperio las series del emperador Constantino el Grande son las mejor representadas. Su gusto por estas piezas viene quizás, por su afición a la Arqueología Clásica, en la que se concentró en sus últimos años, dirigiendo él mismo varias campañas de excavación en yacimientos de la provincia de Soria.


Aunque no tan numerosas, las monedas medievales también tuvieron entrada en su colección. La moneda árabe, que aunque menos representada, cuenta con alguna pieza en plata y una dobla de oro, que puede ser admirada por todos en la Biblioteca del propio museo.


La moneda bizantina de bronce, pese a su escasa representación en las colecciones privadas españolas, encuentra acomodo en este monetario, alcanzando la cifra de casi cien ejemplares.


Por último, y sin salir del medievo, son destacables las series monetales de la corona de Castilla y León, como los reales de Enrique IV o las monedas valencianas. De fuera de la península ejemplos de moneda merovingia y carolingia completan el apartado referente a la Edad Media.


En cuanto al número, la moneda moderna y contemporánea universal, merece un apartado especial. Los viajes de D. Enrique Aguilera y Gamboa junto con su familia, le llevaron a recorrer gran parte de Europa, visitando en varias ocasiones Francia, Italia, Alemania, Suecia, Turquía,… trayéndose consigo numerario circulante de estos lugares. Además la colección alberga series americanas, asiáticas y africanas, de los siglos XVI al XX, con ejemplos de moneda resellada americana, con el fin de que pudiera circular en otros países de oriente.


Mención aparte merece el conjunto de "monedas obsidionales" o monedas de necesidad, por las que el Marqués sentía especial interés y que fueron compradas en 1886 en subasta en París, procedentes de la colección Mailliet, como se recoge en los catálogos del museo.


Una prueba del gusto e interés de Cerralbo por la numismática es la selección de libros sobre este tema que encontramos en su Biblioteca, sobresaliente para su época uy soporte para la clasificación y el estudio de su colección. De hecho, una parte importante de las monedas y medallas se ubican en la propia Biblioteca, lugar donde el Marqués pasaba gran parte de su tiempo.

DIDRACMA SÍCULA DE LA CECA DE GELA

DIDRACMA SÍCULA DE LA CECA DE GELA

Siglo IV a. C.
Plata.
8,43 gr.; 21,9 mm.
Posición de cuño: 10 h.
Inv. 11664.
Ubicación: Almacenes

Bibliografía:
Inédita; AA. VV. (ed. R. Stuart) Catalogue of Greek Coins. Sicily. Pág 67, 16-19.

Catalogación: Miguel Ángel Cebrián.

ANVERSO: Leyenda: (E??S; Prótomo a derecha del dios Aqueloo.

REVERSO: Anepígrafa; caballo a la izquierda con jinete y lanza.

Esta moneda realizada en el siglo IV a. C. pertenece a las acuñaciones griegas realizadas en la isla de Sicilia, cuya característica principal es la gran calidad artística y un prestigio que no pudo deberse sólo a su expansión comercial, puesto que no circularon en el Mediterráneo oriental. Por ello su éxito se debió a una cuestión puramente estética y política de la maestría alcanzada por los abridores de cuños y técnicos bajo la protección de tiranos que se preocuparon de la belleza en la moneda. Sirvan de ejemplos las bellas decadracmas de la ciudad de Siracusa y los tetradracmas de Leontinoi, estas dos cecas están emparentadas estilísticamente con Gela, ceca donde se acuña la moneda que analizamos.

Las monedas siciliotas de Gela tienen tipos de carácter conmemorativo que rememoran victorias militares. La ceca muestra cierta relación con Siracusa, hasta el punto que se piensa que son los mismos artistas los que trabajan en ambos talleres. Por lo que respecta a la iconografía empleada en la ceca se utilizan tipos muy particulares, por un lado la figura de Aqueloo, dios de naturaleza fluvial hijo de Océano y de Tetis, sus proezas mitológicas lo relacionan con la vida y la abundancia, creador de numerosas islas, entre las que cabe la propia Sicilia, en una pelea heroica perdió un cuerno del que brotaban flores y frutos. Tras este tipo debemos de ver el emblema de la propia ciudad, la cual tendría en su territorio una boyante economía agropecuaria, unida a un río del que la figura de Aqueloo sería su propia representación.

En el reverso encontramos uno de los tipos más difundidos en el occidente del Mediterráneo, el jinete, del cual tomaron buena cuenta las cecas ibéricas. Su representación simboliza a las propias elites caballerescas locales en el momento de entrar en combate, por ello se ha relacionado esta emisión con la propia victoria sobre el rey Ducetio en torno al 440 a.C., que significó la independencia de la ciudad.

Una de las secciones más peculiares de la colección Cerralbo es la dedicada a la moneda antigua, de ellas destacan las series griegas, no tanto por número, pero si por las series que conserva, destacando ejemplares de bronce de las series helenísticas de los Ptolomeos. Tenemos por seguro que al Marqués le llamó poderosamente la atención la moneda griega, tanto por su gusto por la arqueología clásica, como por la calidad artística de estas monedas. Prueba de lo anterior es la variada cantidad de libros de temática numismática antigua que hoy se conserva en la Biblioteca.

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SEMIUNCIA. ROMA. REPÚBLICA. ANÓNIMA

SEMIUNCIA. ROMA. REPÚBLICA. ANÓNIMA

217-215 A.C.
Bronce.
Sistema semilibral. Acuñada.
6,10 gr.; 20 mm.
Posición de cuño: 12 h.
Inv: VH 4334.
Ubicación: Almacenes

Bibliografía:
Piezas similares: CRAWFORD, M. H., 1974. Roman Republican Coinage, 2 vols. Cambridge, nº 38/7, p. 149.

Catalogación: Miguel Ángel Cebrián.

ANVERSO: Cabeza de Mercurio con petaso a la derecha. Gráfila de puntos.

REVERSO: Proa de nave a la derecha, encima, ROMA. Gráfila lineal.

Las primeras emisiones monetales romanas se sitúan a principios del siglo III a. C., son los Aes Signatum, piezas sin un peso determinado, con forma de lingote y con representaciones de animales como tipo. Posteriormente, se dio paso al sistema libral, en el cual, el valor principal el as se equiparaba a la libra romana, con un peso de 324 gramos.

Tras unos años de una cierta estabilidad, el sistema de pesos utilizado sufre fluctuaciones por la situación económica en la que se encuentra inmersa Roma enfrentada a continuas guerras. Aparecen entonces, nuevas emisiones ajustadas a un sistema metrológico reducido, donde el as pasa a ser de 132,24 gramos.

Hacia el 225 a. C. el taller de Roma propone una sistematización de toda la moneda de bronce, introduciendo unos tipos fijos para cada valor que se van a mantener hasta el final de la República. En los reversos aparece como tipo una proa de nave y en los anversos representaciones de diferentes divinidades según el valor. El as o unidad, lleva la cabeza de Jano bifronte, y como marca de valor la I; en el semis (mitad del as) encontramos la cabeza de Saturno, y como marca lleva una S; en el triens (tercio) se representa la cabeza de Minerva, y cuatro glóbulos como marca; en el quadrans (cuarto) la cabeza de Hércules, y como marca tres glóbulos; en el sextans (sexto) aparece la cabeza de Mercurio, y como marca dos glóbulos, y por último, la uncia (duodécimo) con la cabeza de Roma con casco como tipo, y un glóbulo como marca. Además la uncia tiene dos divisores, la semiuncia, que es la mitad de una uncia y que lleva el mismo tipo que el sextans (Mercurio), y la quartuncia, o cuarto de uncia, que comparte tipo (Roma) con la uncia.

Dentro de esta emisión los valores, as, semis, triens y quadrans, son monedas fundidas y además en ellas la proa de la nave mira a la izquierda. Por su parte, los valores, sextans, uncia, así como la semiuncia y la quartuncia, son las primeras monedas acuñadas y en todas la proa va a derecha.

La pieza que presentamos es una semiuncia que pertenece a la colección de Villa-Huerta. Lleva en su anverso la cabeza del dios Mercurio, hijo de Zeus y de la ninfa Maya, es el símbolo del comercio y el mensajero de los dioses, se le representa con un casco alado o pétaso. En el reverso encontramos la proa de una nave y con ella se quiere quizás aludir a la expansión marítima de Roma.

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COPIA DECIMONÓNICA DE TREMIS ACUÑADO EN LA CECA DE TOLEDO POR RODRIGO

COPIA DECIMONÓNICA DE TREMIS ACUÑADO EN LA CECA DE TOLEDO POR RODRIGO

710 – 711.
Oro.
1,31 gr.; 17,5 mm.
Posición de cuño: 10 h.
Inv. 2212.
Ubicación: Galería I

Bibliografía:
Inédita; copia del siglo XIX.

Catalogación: Miguel Ángel Cebrián.

ANVERSO: leyenda INNERVDERICVSR; Cabeza a derecha del rey Rodrigo, delante cetro.

REVERSO: leyenda TOLETVSPIVS; Estandarte crucífero.

La invasión Visigoda en España en el siglo VI supuso numismáticamente una continuación del numerario circulante de los últimos emperadores romanos, ya en una segunda fase encontramos una transformación del oro romano acuñado bajo el valor de sólido, por los nuevos tremises o trientes de oro. La nueva monarquía basó su sistema monetal en la acuñación exclusiva de moneda de oro, utilizándose el cobre romano para las transacciones de pequeña envergadura, bajo este sistema precario se deja ver la utilización del trueque en especie para la mayoría de intercambios cotidianos.

El arte de estas monedas con la utilización en el anverso del retrato del monarca realizado de una manera simple y en el reverso el empleo de una victoria alada junto al nombre de la ceca, o bien una cruz sobre gradas, tipos, todos, toscamente imitados de la moneda bajo imperial y de la bizantina.

Tras la conversión al catolicismo (625), se suprimieron los tipos locales y se empleó en los reversos la cruz, a imitación de las empleadas por el emperador Heraclio.

Otro aspecto a destacar en las emisiones visigodas son el paulatino empleo de colocar al sucesor del reino en los anverso reservándose los reversos al busto del rey, esto es debido a la siempre polémica que existía en la sucesión al trono, siendo su introducción en la moneda motivo de su justificación como heredero.

En la copia del siglo XIX que presentamos encontramos todas las características propias de estas monedas, se trata de un triente con la cabeza del rey Rodrigo acuñado en la ciudad de Toledo. De sobra es conocida la historia de este monarca que supuso el fin de la dinastía visigótica y la entrada de la civilización musulmana en la península ibérica. Las acuñaciones originales de Don Rodrigo son muy raras y solo se conocen ejemplares acuñados en Egitania y Toledo.

La colección Cerralbo tiene once ejemplares visigodos, todos ellos copias del siglo XVIII-XIX. El interés de D. Enrique hacía este tipo de piezas radica en su afán por este período histórico, el desarrollo de la investigación arqueológica, en este campo, se hizo manifiesto en la segunda mitad del siglo XIX, con el hallazgo, fortuito, del tesoro de Guarrazar; hecho que sirvió para revalorizar el coleccionismo público y privado de este momento de la historia. La moneda visigoda es rara en general por lo que es corriente encontrar imitaciones de ellas, por eso existen muchos ejemplares dudoso o falsos que se cree fueron realizados por falsarios en la ciudad de Sevilla.

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THALER DE SAXE-WEIMAR ACUÑADO POR MATIAS

THALER DE SAXE-WEIMAR ACUÑADO POR MATIAS

1613.
Plata.
28,39 gr.; 40 mm.
Posición de cuño: 7 h.
Inv. VH 6581.
Ubicación: Almacenes

Bibliografía:
Inédita; ejemplares similares en World Coins (1601-1700), pág. 704.

Catalogación: Miguel Ángel Cebrián.

ANVERSO: leyenda IO•FRIDERI: ERNESTVS FRID: WIL: BERNEARD 9 8: FRATR...AXON IVL:CUI:MONT LENEAE•VINA•RIENS 16VA13; cuatro de los hijos del emperador Matías de Alemania, de medio cuerpo de frente, a las 12, 3, 6 y 9 escudos heráldicos de los príncipes.

REVERSO: leyenda D GIO ERNES FRIDERICO WILHELM 9 ALBERTVS; Cuatro de los hijos del emperador Matías de Alemania. De medio cuerpo de frente, encima globo rematado en cruz, debajo decoración de zarcillos.

Dentro de la moneda moderna europea las emisiones realizadas por los diferentes estados alemanes juegan un papel destacado. Gracias a los avances técnicos y a las minas de plata existentes en el Tirol, Sajonia y Bohemia, en el siglo XVI, se pudo crear un sistema monetario que se igualó a las monedas realizadas en oro y así crear una unidad fuerte que pudiera servir como divisa de intercambio: el Thaler del Sacro Imperio Romano Germánico de 28 gramos aproximadamente. La casa de Austria que gobernaba en los Estados Germánicos, Hungría y en las tierras de la Monarquía Hispánica, facilitó la perpetuación del sistema del thaler de plata, que establecerá su dominio en Europa, con la producción argentífera de las colonias castellanas en América, la acuñación de reales de a ocho (el thaler español) significó la utilización mundial de este sistema monetario.

El ejemplo que presentamos se corresponde con un talero o thaler acuñado por el Emperador Matias en 1613. Contra la costumbre de colocar en el anverso el retrato imperial y en el reverso, de la moneda, el escudo imperial, en este ejemplar encontramos los retratos de los ocho hijos del emperador, así como sus nombres. La intención de estos tipos es la de la propaganda de la familia imperial, hecho este remontable en el tiempo a época helenística, sobre todo en monedas de gran tamaño, como es este caso. Bajo la utilización de tipos familiares se esconde la idea de permanencia de la dinastía de los Austria en la difícil situación política de comienzos del siglo XVII. Las fuertes luchas internas entre los diferentes estados; junto con las externas protagonizadas por Francia y el Imperio Otomano, mermaron el poder de los emperadores germánicos. La moneda fue utilizada para conmemorar las hazañas bélicas y políticas del momento; su circulación significó el mejor acercamiento entre las clases populares y el poder que reconocían, en sus imágenes, a los diferentes miembros de la realeza.

Esta moneda representa en la colección Cerralbo a la amplía selección de moneda moderna europea que poseen sus fondos. Reunidas a lo largo de sus numerosos viajes por el extranjero y que nos dan idea de la inquietud personal por parte del Marqués y su hijastro, el Marqués de Villa Huerta, de la historia europea entre la segunda mitad del siglo XIX y las dos primeras décadas del XX.

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OCHO REALES PERUANOS RESELLADOS POR FERNANDO VII PARA CIRCULAR EN FILIPINAS

OCHO REALES PERUANOS RESELLADOS POR FERNANDO VII PARA CIRCULAR EN FILIPINAS

1833.
Plata.
26,73 gr.; 40,5 mm.
Posición de cuño: 6 h.
Inv. 2647.
Ubicación: Biblioteca.

Bibliografía:
Inédita; ejemplares similares en World Coins (1601-1700) pág. 940.

Catalogación: Miguel Ángel Cebrián.

ANVERSO: leyenda FIRME Y FELIZ POR LA UNION; En el centro la libertad en pie a la derecha con toga y casco en la mano derecha porta una lanza con gorro frígio, en la mano izquierda sujeta un escudo oblongo apoyado en el suelo y que tiene la inscripción LIBERTAD. En el centro del anverso resello a las cuatro, circular con corona real y leyenda F.7º.

REVERSO: leyenda REPUBLICA PERUANA•LMA•8 R•M•M 1833; En el centro escudo doblemente laureado de la República de Perú, en su interior, llama, árbol y cornucopia.

Tras la caída del imperio español de ultramar en la primera mitad del siglo XIX, las repúblicas americanas emergentes, entre las que cabe citar la de Perú, se constituyeron en estados libres de estructura republicana. Uno de sus primeros empeños fue el de producir moneda propia. Estas siguen acuñándose en las mismas cecas y con los mismos medios técnicos que las últimas emisiones hispanas de Fernando VII, por ello, conservan rasgos anteriores, se reconocen las mismas gráfilas, valor –que sigue siendo el real español–, peso y marca de ceca. En sus anversos se va a sustituir el retrato del rey por una alegoría de la libertad, apoyada por leyendas que ratifican el nuevo estado creado, resaltando su fortaleza a manera de lo que ocurrió con las colonias de la América norteña, a la cual miran las jóvenes repúblicas del sur. Sus reversos se reservaran para colocar los nuevo emblemas heráldicos, en el caso de Perú la llama, el árbol y la cornucopia, empleados en el escudo que simbolizan el mundo animal, el vegetal y al hombre.
Una de las características más destacables de la economía americana y mundial durante el siglo diecinueve fue la carencia de circulante, por lo que se tuvo que recurrir a menudo al resello de monedas, para legalizar su uso en otros países o colonias ajenas al país que la acuñó. De este modo encontramos que en la pieza que analizamos se reselló a posteriori con la corona real española y el anagrama del rey Fernando VII. Esto permitió su circulación por la colonia oriental de Filipinas y así paliar la carencia de numerario en las islas, tanto para su comercio interno, como para su comercio con la china de opio, porcelana y sedas principalmente. Este ejemplo nos permite comentar como la moneda es testimonio de la movilidad de población y del comercio que se conservo intacto tras la desarticulación de la América hispana conservándose las viejas rutas del Pacífico y del Atlántico.
Hemos elegido está moneda por pertenecer al grupo más numeroso: la moneda contemporánea. Y además por ser ejemplo de moneda resellada, de las que Don Enrique y el Marqués de Villa Huerta reunieron una importante cantidad, fruto de su debilidad por ellas.

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OCHO REALES DE FELIPE III ACUÑADO EN SEGOVIA

OCHO REALES DE FELIPE III ACUÑADO EN SEGOVIA

1614.
Plata.
27,00 gr.; 41 mm.
Posición de cuño: 12 h.
Inv. 9985.
Ubicación: Almacenes

Catalogación: Miguel Ángel Cebrián.

ANVERSO: leyenda: PHILIPPVS • III • D • G, separada por triple gráfila alternada de líneas y puntos del tipo que se encuentra en el centro: escudo coronado con las armas de los reinos de Castilla, León, Aragón, Sicilia, Austria, Borgoña, Brabante, Portugal, Flandes y Tirol; a la izquierda del tipo ensayador (AR) y marca de ceca (acueducto volcado), a la derecha valor (8)

REVERSO: leyenda: HISPANIARUM • REX. 1614; en el centro, dentro de orla de ocho lóbulos, Escudo cuarteado de Castilla y León.

El real de a ocho es una de las monedas más significativas de la Edad Moderna a nivel mundial, en su momento llego a tener una importancia similar a lo que actualmente es el dólar americano, del que es su antecesor inmediato. Este valor es la base del sistema monetario de los Austrias que por influencia americana cambiaría su nombre por “peso duro” o, simplemente, en “duro”. La tipología de estas monedas de plata se estableció en el reinado de Felipe II en 1566 y terminó en el reinado de Isabel II.

En el anverso se recoge el escudo con todos los territorios de la Monarquía Hispánica y en el reverso las armas propias del reino de Castilla y León, lugar dentro del cual se realizó esta acuñación, ya que los diferentes reinos hispanos, así como los dominios europeos y americanos, contaban con la libertad de poder utilizar sus distintivos propios, así como las propias del soberano y su retrato.

La fabricación de este tipo de monedas fue posible por la instalación de un nuevo sistema de acuñación mecánica, la prensa de molino o de rodillo, traída de Alemania en 1582. El “ingenio” así llamado, instalado en Segovia, convivió con el tradicional sistema de acuñación manual o de “martillo” que continuó utilizándose en las restantes casas de moneda peninsulares de la corona de Castilla. La firma del ensayador Baltasar de Arceo (AR) respaldaba el peso y la talla que hicieron famosos en el mundo a este tipo de monedas. Por último aclarar que la fabricación de moneda era una regalía, o sea, una preeminencia, prerrogativa o excepción particular y privativa que, en virtud de suprema autoridad y potestad, ejerce un soberano en su reino.

Esta moneda forma parte de la colección del Marqués de Cerralbo, junto a otros ejemplares hispanos de los siglos XVI-XVIII en bronce y plata. Siendo uno de los conjuntos más destacados del monetario. El gusto por coleccionar las series emitidas de los monarcas de la dinastía de Austria y Borbón tiene su auge durante fines del siglo XIX y principios del XX, por ello, Enrique de Aguilera reunió un conjunto de piezas hispánicas de las que sobresale este ejemplar. Con ellas las clases pudientes rememoraban el periodo más glorioso de la historia peninsular, este gusto también lo podemos encontrar en sus colecciones de pintura, escultura, artes decorativas..., del periodo barroco, que el Marqués adquirió a lo largo de su vida. Asimismo queremos destacar como la ceca de Segovia tiene, dentro de la moneda Hispánica, un lugar preponderante en la Colección; debido a la alta calidad técnica de sus series, frente a otras cecas hispanas coetáneas.

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DENARIO ROMANO DE CÉSAR

DENARIO ROMANO DE CÉSAR

49-48 a.C.
Plata.
3,9 gr.
República romana.
Inv. 11502.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Elefante a derecha pisando una serpiente.

REVERSO: Instrumentos sacerdotales.

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DENARIO IBÉRICO DE TURIASO

DENARIO IBÉRICO DE TURIASO

Siglo I a.C. Plata.
Plata.
Troquelado.
3,6 gr.
Inv. VH6032.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Cabeza masculina barbada a la derecha. Con torques.

REVERSO: Jinete con lanza a la derecha.

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AS IMPERIAL DE NERÓN

AS IMPERIAL DE NERÓN

54-68.Alto Imperio Romano.
Bronce.
11,6 gr.
Inv. VH1880.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Cabeza laureada de Nerón a derecha.

REVERSO: La Seguridad sedente a derecha delante de altar.

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REAL DE LOS REYES CATÓLICOS

REAL DE LOS REYES CATÓLICOS

1469-1504. Edad Moderna.
Plata.
Troquelado.
3,2 gr.
Inv. 09657.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Escudo de armas.

REVERSO: Haz de flechas y yugo.

INSCRIPCIÓN: ERNANDUSETELISABET/REXETREGINACASTELLALEGIONIS.

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DUCATÓN DE FELIPE IV

DUCATÓN DE FELIPE IV

1648. Edad Moderna.
Plata.
Troquelado.
32,4 gr.
Inv. 09993.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Busto masculino a derecha.

REVERSO: Escudo de armas.

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REAL DE PEDRO I DE CASTILLA

REAL DE PEDRO I DE CASTILLA

1350-1368.Edad Media.
Plata.
Troquelado.
1,9 gr.
Inv. 09549.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: “P” coronada.

REVERSO: Escudo de armas.

INSCRIPCIÓN: DISPICIAMENEMICOSMEOS.

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MONEDA JAPONESA CONTEMPORÁNEA

MONEDA JAPONESA CONTEMPORÁNEA

1835-70.Edad Contemporánea.
Cobre.
21 gr.
Inv. VH6875.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Leyenda en caracteres japoneses.

REVERSO: Leyenda en caracteres japoneses.

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CUATRO REALES DE JOSÉ I DE ESPAÑA

CUATRO REALES DE JOSÉ I DE ESPAÑA

1811. Edad Contemporánea.
Plata.
Troquelado.
5,8 gr.
Inv. 10233.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Busto masculino a la izquierda.

REVERSO: Escudo de armas.

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VEINTE REALES DE ISABEL II DE ESPAÑA

VEINTE REALES DE ISABEL II DE ESPAÑA

1008-1009.
Plata.
25,9 gr.
Inv. 10284.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Cabeza femenina a la derecha.

REVERSO: Escudo de armas.

INSCRIPCIONES: ISABEL 2ª POR LA GRACIA DE DIOS Y LA CONSTITUCIÓN 1855/REINA DE LAS ESPAÑAS 20 REALES

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BRONCE DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

BRONCE DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

1794. Edad Contemporánea.
Cobre.
Troquelado.
9,4 gr.
Inv. 23703.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Cabeza femenina tocada a la izquierda.

REVERSO: Corona, dentro valor.

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MONEDA CANTONAL SUIZA

MONEDA CANTONAL SUIZA

1813. Edad Contemporánea.
Plata.
29,3 gr.
Inv. VH6241.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Escudo de armas.

REVERSO: Corona de laurel.

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BRONCE BAJO IMPERIAL ROMANO

BRONCE BAJO IMPERIAL ROMANO

364 - 375.Bajo Imperio Romano.
Bronce.
Troquelado.
5,5 gr.
Inv. VH 3594.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Busto de Magnencio (Flavius Magnus Magnentius) a la derecha.

REVERSO: Emperador en pie con cetro y águila, humillando a un cautivo.

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MONEDA GALA DE POTÍN

MONEDA GALA DE POTÍN

Edad Antigua.
Vellón.
Fundido.
4,2 gr.
Inv. 26288.
Ubicación: Almacenes

ANVERSO: Cabeza masculina a la izquierda.
REVERSO: Jabalí a la izquierda.

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DALER DE BRONCE SUECO

DALER DE BRONCE SUECO

1720. Edad Moderna.
Cobre.
Troquelado.
Altura = 97 mm.; Anchura = 107 mm.
Inv. 02646.
Ubicación: Biblioteca.

ANVERSO: En el centro de la pieza: punzón circular con el valor monetario y dos flechas en diagonal. En las cuatro esquinas otro que encierra la cifra coronada de la reina, entre la fecha partida.

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