Tapices

TAPIZ REPOSTEROTAPIZ CON LAS ARMAS DE SILVA-MENDOZA Y LA CERDATAPIZ. ESCIPIÓN, <em>EL AFRICANO</em>, DERROTA A ANÍBALTAPIZ. PARIS Y HELENA EN LA ISLA DE CRANAE

El tapiz es un tipo de revestimiento mural que en la Edad Media, momento en que surge con fuerza este arte en Occidente, se utiliza para compartimentar, resguardar del frío y proteger de la humedad las frías estancias. Elemento decorativo indiscutible, el tapiz ha sido considerado desde la Edad Media, un símbolo de riqueza y prestigio. Su elevado coste se debe a una técnica lenta y laboriosa, realizada en telar manual de alto o bajo lizo, que a la vez utiliza una gran cantidad de materias primas, lana y seda en la mayoría de los casos. En ocasiones se utilizaron, además, hilos de oro y plata como en la serie sobre la conquista de Túnez, encargada en 1548, por Carlos V al tapicero bruselense Guillermo Pannemaker.


Considerados como objetos de lujo, no podían faltar en los palacios de la corte y de la nobleza, y durante siglos constituyeron un elemento esencial para la decoración reflejando los cambios en el gusto y las modas.


También el Marqués de Cerralbo pensó en los tapices para vestir su palacio. Cuenta con ejemplares de finales del siglo XVI y del XVII. Un lugar destacado ocupan los tapices de tema heráldico, donde el deseo de la nobleza por mostrar la antigüedad de su linaje a través de sus armas encuentra un soporte idóneo. El Marqués de Cerralbo eligió la Escalera de Honor de su palacio para ubicar dos de estos tapices heráldicos del siglo XVII, uno de Bruselas y otro de Pastrana.


En definitiva, el Museo Cerralbo se convierte en una muestra más del gran valor que en el siglo XIX continuaba teniendo el tapiz.

TAPIZ REPOSTERO

TAPIZ REPOSTERO

Manufactura de tapices de Bruselas.
Siglo XVII.
Lana y seda.
Técnica de tapiz realizado en telar manual de lizos.
4,15 x 2,62 m.
Inv. 52
Ubicación: Escalera de Honor

Bibliografía:
CRUZ YÁBAR, M. T: La tapicería en Madrid (1570-1640) Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 1996.
GARCÍA CARRAFFA, Alberto y Arturo: Enciclopedia Heráldica y Genealógica Hispano-Americana, 1958.
GÖBEL, H: Wandteppiche. Die Niederlande. Leipzig, 1923.
DELMARCEL, Guy: Flemish Tapestry. Belgium, 1999.
D´HULST: Tapisseries flamandes du XIVe au XVIIIe siècle. Bruselas.
JOUBERT, F: Histoire de la tapisserie en Europe Moyen Age à nous jours. París, 1995.
JUNQUERA, P y HERRERO CARRETERO, C: Catálogo de tapices del Patrimonio Nacional. Madrid: Patrimonio Nacional, 1986. Vol. II.
MEYER, F.: Manual de ornamentación, Barcelona, 1995.
PLOURIN, M. L.: Historia del tapiz en Occidente. Barcelona 1955.
THOMAS, M: El tapiz. Barcelona: Ediciones Carrogio, 1972.
VVAA: Summa Artis. Madrid: Espasa Calpe, 1999. Vol. 45: Las Artes Decorativas en España. Tomo II.

Catalogación: Mariana José Romero Serrano.

Un encuadre arquitectónico se abre como una ventana a un paisaje de horizonte bajo. Ocupando el centro de la composición se representa un escudo surmontado por corona ducal. A ambos lados dos caríatides, de sirena a la derecha y tritón a la izquierda, con doble cola entorchada, parecen sujetar unos alzapaños que atados a cada lado del escudo lo mantienen suspendido en el aire.

El escudo es cuartelado en cruz con escusón sobre el todo. La lectura que puede hacerse de las armas representadas son las siguientes:

1º. En campo de oro banda de sable por Carvajal.
2º. En campo de azur tres badilas con las asas hacia abajo por Padilla.
3º. En campo de plata dos calderas en palo, gironadas de gules, con siete cabezas de sierpe de sinople salientes de cada lado de las asas, cuatro hacia fuera y tres hacia adentro; bordura de castillos y leones.
4º. En campo de oro nueve cuñas de azur puestas en tres fajas de a tres; bordura de plata con cinco escudetes de azur cargados con cinco bezantes de plata cada uno, que son las quinas de Portugal, por Acuña. Escusón sobre el todo, mantelado: 1º y 2º en campo de gules castillo de oro aclarado de azur y en el mantel de plata, un león rampante de gules por Enríquez.

A los pies de la sirena un amorcillo que asoma tras una guirnalda de hojas y frutos dirige su mirada hacia el lado opuesto, donde la figura de otro amorcillo también colocado tras una guirnalda similar, está comiendo una manzana. A sus pies, un mono levanta sus brazos para coger frutos de la guirnalda, al tiempo que le ladra un perro.

En la parte superior, se repite la decoración de guirnaldas con frutos y sobre ellas un entablamento de corte muy barroco en el que las líneas curva y contracurva se unen en el centro en una línea recta.

Las marcas de tapicero y/o manufactura suelen situarse en los orillos inferior y laterales, también llamados fajas que recorren el perímetro del tapiz y le sirven de remate. En este caso los orillos permanecen ocultos tras el marco de obra en el que está instalado el tapiz, por lo que no es posible comprobar si el tapiz presenta estas marcas y por tanto no puede darse con exactitud la autoría de esta pieza.

No obstante se representan en este tapiz elementos como las cariátides, cuyos modelos se repiten en tapices de Bruselas conservados en Palacio Real, y que se fechan hacia 1660. En ellos se representan ejecutados con gran detallismo, galerías de arcos sobre pilastras, guirnaldas de frutos carnosos y amorcillos en diferentes actitudes. Esta iconografía aparece de forma recurrente en tapices bruseleses del siglo XVII, lo que nos puede indicar que con toda probabilidad el tapiz sea obra de una manufactura de Bruselas de la segunda mitad del siglo XVII.

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TAPIZ CON LAS ARMAS DE SILVA-MENDOZA Y LA CERDA

TAPIZ CON LAS ARMAS DE SILVA-MENDOZA Y LA CERDA

Probable atribución al tapicero Francisco Tons.
Manufactura de tapices de Pastrana.
Primer cuarto del siglo XVII.
Lana y seda
Técnica de tapiz realizada en telar manual.
4,15 x 2,62 m (las medidas corresponden a la parte visible del tapiz)
Inv. 55.
Ubicación: Escalera de Honor

Bibliografía:
GARCÍA CALVO, Margarita: Tapices de Pastrana, UNED, Tesis doctoral (inédita), Madrid, 1995.
GARCÍA CARRAFFA, Alberto y Arturo: Enciclopedia Heráldica y Genealógica Hispano-Americana, 1958.
GÖBEL, H: Wandteppiche. Die Niederlande. Leipzig, 1923.
GUIFFREY, J: Histoire de la tapisserie depuis le Moyen Age jusqu´a nos jours. París, 1978.
DELMARCEL, Guy: Flemish Tapestry. Belgium, 1999.
D´HULST: Tapisseries flamandes du XIVe au XVIIIe siècle. Bruselas.
JOUBERT, F: Histoire de la tapisserie en Europe Moyen Age à nous jours. París, 1995.
JUNQUERA, P y HERRERO CARRETERO, C: Catálogo de tapices del Patrimonio Nacional. Madrid: Patrimonio Nacional, 1986. VolsI y II.
PLOURIN, M.L: Historia del tapiz en Occidente. Barcelona 1955.
THOMAS, M: El tapiz. Barcelona: Ediciones Carrogio, 1972.
VVAA: Summa Artis. Madrid: Espasa Calpe, 1999. Vo. 45: Las Artes Decorativas en España. Tomo II.

Catalogación: Mariana José Romero Serrano

Tapiz de tema heráldico sobre fondo de paisaje. La mitad superior del tapiz la ocupa un gran escudo surmontado por corona ducal de la que parten a ambos lados lambrequines de hojas de acanto doradas. Dos tenantes sostienen el escudo de cuya parte inferior se suspende una guirnalda de frutos y hojas.

Se trata de un escudo partido:

  1. Cuartelado en cruz:

    • 1º y 4º. En campo de oro león rampante coronado de oro, por Silva
    • 2º y 3º. Cuartelado en sotuer.
    • 1º y 4º. En campo de sinople una banda de gules perfilada de oro y
    • 2º y 3º. En campo oro AVE MARÍA GRATIA PLENA, en letras de azur, por Mendoza

  2. Cuartelado en cruz:

    • 1º y 4º. Castilla (sobre campo de gules torre) partido de León sobre campo de oro.
    • 2º y 3º. Francia, sobre campo de azur tres flores de lis, por La Cerda

En la mitad inferior del tapiz se representa un paisaje, de boscaje con un río en el centro, que parece abrirse al mar.

Las cenefas del tapiz quedan en parte ocultas tras el marco de obra en el que se halla instalado, motivo por el que no pueden verse las marcas de la manufactura o del tapicero, si las tuviera. Este hecho impide adjudicar la autoría y el taller con precisión. Sin embargo se pueden establecer paralelismos con otros tapices de las mismas características. García Calvo, en su tesis doctoral Tapices de Pastrana, advierte la similitud que guarda la composición del tapiz del Museo Cerralbo con otros, también de tema heráldico, realizados por Francisco Tons, tapicero bruselés que se instala en Pastrana. En 1621 Tons establece en este lugar una manufactura de tapices que mantendrá su producción hasta 1638. Existen al menos dos tapices con las marcas de este tapicero, uno con las armas del Cardenal Diego de Guzmán y Benavides que se conserva en el Museé Royaux d´Art et d´Histoire de Bruselas y otro con las armas de Gaspar de Guzmán, Condeduque de Olivares, conservado en el Hostal de San Marcos de León. Los dos tapices citados llevan las marcas de Tons y de Pastrana y en ambos, el escudo se representa sobre un paisaje de boscaje muy similar a los representados en tapices bruseleses de la segunda mitad del siglo XVI.

La tipología del escudo partido se emplea en alianzas matrimoniales. A la diestra del escudo, las armas de Silva Mendoza podrían ser las de Ruy Gómez de Silva y Mendoza (1585-1626) III Duque de Pastrana, casado en 1600 con Leonor de Guzmán y de la Cerda a quien corresponderían las armas de la siniestra. Este duque fue uno de los principales promotores de Francisco Tons, lo que hace muy probable que encargara en la manufactura de Pastrana un tapiz con su blasón.

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TAPIZ. ESCIPIÓN, <em>EL AFRICANO</em>, DERROTA A ANÍBAL

TAPIZ. ESCIPIÓN, EL AFRICANO, DERROTA A ANÍBAL

Manufactura de Bruselas. Lleva las marcas de localidad a la izquierda del orillo izquierdo: un escudete entre dos “B”. Marcas de tapicero (sin indentificar) en la parte inferior del orillo lateral derecho.
Fines del siglo XVI.
Lana y seda.
Técnica de tapiz realizada en telar manual.
3,64x 5,25 m.
Inv. 945.
Ubicación: Salón Estufa

Bibliografía:
GÖBEL, H: Wandteppiche. Die Niederlande. Leipzig, 1923.
GUIFFREY, J.: Histoire de la tapisserie depuis le Moyen Age jusqu´a nos jours. París, 1978.
DELMARCEL, GUY: Flemish Tapestry. Belgium, 1999.
D´HULST: Tapisseries flamandes du XIVe au XVIIIe siècle. Bruselas.
JOUBERT, F: Histoire de la tapisserie en Europe Moyen Age à nous jours. París, 1995.
JUNQUERA, P y HERRERO CARRETERO, C: Catálogo de tapices del Patrimonio Nacional. Madrid: Patrimonio Nacional, 1986. Vol. I.
PLOURIN, M.L: Historia del tapiz en Occidente. Barcelona 1955.
THOMAS, M: El tapiz. Barcelona: Ediciones Carrogio, 1972.
VVAA: Summa Artis. Madrid: Espasa Calpe, 1999. Vo. 45: Las Artes Decorativas en España. Tomo II.

Catalogación: Mariana José Romero Serrano.

En este tapiz se narra la caída de Cartago, la gran rival de Roma, con la derrota del general cartaginés Aníbal que es vencido por Escipión, el Africano, en la Batalla de Zama en el año 202 a.C.

Dos escenas bien diferenciadas dividen el tapiz en dos partes.

A la izquierda Escipión, en pie con bastón de mando y a su lado un general le presenta a Aníbal arrodillado, en actitud de sumisión, reconociendo su derrota. Los generales de barbas rizadas y cuidadas, según la moda de Época Republicana, van ataviados con corazas de cuero y feldellines de tiras también de cuero. A la derecha de Escipión, un sirviente que porta una copa, se dispone a preparar el banquete para celebrar la Victoria de los romanos sobre los cartagineses.

A la derecha del tapiz se representa el momento final de la lucha. Soldados, a caballo, con escudos con los símbolos de los dioses romanos, el caduceo de Mercurio, el fulmen de Júpiter, arremeten con sus lanzas contra el enemigo. Cascos y corazas de los vencidos se esparcen por el suelo y en la parte superior los tubiquens (cornetas) romanos, dan la señal de la Victoria. Los vencedores elevan sus espadas y sus insignias, entre las que se distingue una con el lema de la República S.P.Q.R. (SENATUS POPULUS/QUE ROMANUS = ”El Senado y el Pueblo Romano”).

Al fondo hileras de soldados se dirigen con sus lanzas en alto, victoriosos hacia la ciudad. La línea del horizonte muy alta, también le confiere al paisaje un gran protagonismo, ya que ocupa una parte importante de la superficie del tapiz. A esto se añade la minuciosidad con que habitualmente se representa la vegetación en los talleres de Bruselas. Los jinetes a caballo, los soldados caídos, parecen amontonarse haciendo que la composición de la batalla resulte muy densa. En pleno siglo XVI aún perviven en el arte flamenco elementos de tradición gótica. A esto hay que añadir el sentido del detalle tanto en las vestiduras como en el paisaje.

El tapiz se encuentra recorrido en todo su perímetro por una cenefa de gran belleza, en la que se alternan en compartimentos, figuras alegóricas, con centros de elementos vegetales, hojas y frutos. La cenefa superior se repite en la inferior y en ambas pueden identificarse la Justicia representada como una dama sedente que sostiene una espada en una mano y una balanza en la otra y la Prudencia personificada en una dama que levanta en una mano un espejo. Estas cenefas son muy similares a las de la serie Historia de Julio César, tejida en la manufactura bruselense de Jacob Geubels a fines del XVI o a las de la serie Historia de Pompeya, de la misma manufactura.

En el siglo XVI Flandes atraviesa uno de los momentos de mayor esplendor artístico, en especial Bruselas, lugar donde ya desde mediados del siglo XV se habían establecido numerosas manufacturas de tapices en parte gracias al mecenazgo de los Austrias. El afán por recuperar la Antigüedad hace que los temas relacionados con el Mundo Clásico, de corte histórico o mitológico, se repitan hasta la saciedad. Series como la Historia de Dido y Eneas, la Historia de Venus, la Historia de Escipión, formaron parte de la colección de tapices de Felipe II, hoy conservadas en Patrimonio Nacional. Actualmente se conservan en la Colección de la Corona de España tres series tejidas en el siglo XVI en Bruselas, que relatan la Historia de Escipión, lo que muestra el gran interés que despertó este tema en la época.

El XVII Marqués de Cerralbo fue conocido en los círculos sociales por su interés por el mundo clásico: sus viajes a Italia, a Turquía, su colección numismática… Todo ello confirma su romanticismo tardío en este tapiz de finales del XVI, uno de los mejores de su colección, que representa un momento histórico destacado. Ese gusto por la derrota en una batalla, por el mundo romano, por el exotismo de Africa, por las insignias, las espadas, y sobre todo por la alegoría, define un tipo de gusto exquisito de un hombre de su tiempo, en un debate entre la modernidad y la tradición.

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TAPIZ. PARIS Y HELENA EN LA ISLA DE CRANAE

TAPIZ. PARIS Y HELENA EN LA ISLA DE CRANAE

Manufactura probablemente de Aert Spierin en Delft.
Ca. 1630.
Seda y lana.
2,45 x 3,45 m.
Inv. 1935.
Ubicación: Almacén

Bibliografía:
HENNEL–BERNASIKOWA, María: Gobel Katedry Waweskiej. Panstwove Zibiory Sztuki na Wawelu, Kraków, 1994.

Catalogación: Mariana José Romero Serrano, 2004.

El tapiz representa a Paris y a Helena, en la isla de Cranae. Helena es raptada por Paris y en su huida hacia Troya recalan en esta isla donde según relata Homero en el Canto III de la Iliada, Helena se rinde a Paris.

En primer término y ocupando la mitad izquierda del tapiz, Helena y Paris, con un perro a sus pies, descansan sentados junto a un árbol. Tras ellos un soldado que porta una alabarda se les aproxima por detrás. A la derecha de este grupo se sitúa una fuente de la que otro perro está bebiendo. Más alejados dos soldados con lanzas, parecen conversar mientras caminan ante la costa que se divisa al fondo. En ella se levanta a la izquierda una torre y a la derecha un templo circular con dos personajes en su interior. Entre ambos edificios y muy cerca de la orilla se encuentran anclados tres barcos.

Las cenefas, añadidas con posterioridad, representan flores y frutos carnosos, cariátides y amorcillos. Al no ser las originales carecen de las marcas de manufactura o tapicero, que contribuirían a clasificar con precisión la pieza. Sin embargo, para ello, se pueden establecer paralelismos con otras obras.

Existe un tapiz con el mismo tema, aunque con alguna variante, en la Catedral de Wawel en Cracovia, que forma parte de una serie de ocho tapices que narra la Guerra de Troya.

La forma de componer las escenas y el paisaje, la fisonomía y los gestos de las figuras, así como la indumentaria y el color, de esta serie y por tanto del tapiz que se conserva en el Museo Cerralbo, se asemejan a la producción holandesa de tapices de Delft del siglo XVII. De la manufactura de Aert Spierin en Delft salió la serie conocida como La historia de Antonio y Cleopatra entre 1625 y 1635, tejida según cartones de Karel van Mander II (1579-1623) Esta serie, de la que cuenta Patrimonio Nacional con cinco tapices, se repitió en numerosas ocasiones. Las similitudes que presenta dicha serie con la que relata La Guerra de Troya, en cuanto al tratamiento estilístico, que se enmarca en la transición del Manierismo al Barroco, conducen a María Hennel-Bernasikowa a poner en relación esta serie con la manufactura de Delft, y a situar su producción hacia 1630.

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